Fumador@s de cannabis socialmente responsables: hacia un código ético

Dice el biólogo y filósofo chileno Humberto Maturana que la ética es “la preocupación por las consecuencias que tienen las acciones de uno sobre el otro”. También lo ha puesto en otras palabras: “asegurarme de que las cosas que yo hago no dañen a los demás”. Este es un tema que en LegalizaColima nos parece muy importante, tanto en la relación que tienen los no fumadores con nosotros, como en la relación que tenemos los fumadores con nuestro entorno. La ética y el respeto son temas de mucha importancia en la discusión alrededor de la legalización de la cannabis, y en este artículo queremos reflexionar sobre estos asuntos y hacer algunas propuestas para que quienes fumamos mejoremos nuestras interacciones con aquellos que están en contra de la marihuana, o que sin estar en contra, no tienen interés personal en la planta.

Todos los que disfrutamos de la cannabis en algún momento hemos pensado: “si yo no le hago daño a nadie, no tienen por qué prohibirme fumar”. Nos parece que esta es una demanda válida y que debería ser una consideración elemental para la reforma a las actuales leyes prohibicionistas. Estamos de acuerdo en que aquellos que cometen actos violentos, en detrimento de los derechos de los demás, o que amenacen la estabilidad y el buen funcionamiento de la sociedad, sean castigados por la ley. Pero estamos en contra de que, por el solo hecho de hacer con el cuerpo lo que uno quiera, en este caso fumar marihuana, una persona sea privada de su libertad o sufra penas económicas (muchas veces extrajudiciales, a través de la clásica “mordida” policíaca), pues pensamos que el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo debe estar garantizado por la ley y no debe ser objeto de intervención del Estado. Por cierto, hemos escrito un ensayo sobre por qué consideramos que las leyes prohibicionistas son injustas, donde analizamos las falacias en las que se sustentan estas leyes.

Así como planteamos el argumento de que si no dañamos a nadie no tiene por qué castigársenos, queremos también plantear algunas ideas a quienes fuman marihuana para mejorar la relación en el otro sentido: cómo asegurarnos de que con nuestras acciones no estamos impactando negativamente a la sociedad. Buena parte del rechazo que en México (y en otros países) hay respecto a la legalización de la marihuana se debe a la irresponsabilidad de aquellos que no tienen respeto por las circunstancias en que fuman y han creado una mala imagen de los consumidores, alimentando los mitos de siempre (“son criminales”, “son violentos”, “son peligrosos”). Creemos que si empezamos a cambiar eso, podemos también comenzar a modificar la percepción popular que se tiene de la planta, y así daremos pasos importantes hacia la aceptación de la idea de que podemos legalizarla. A propósito del tema, te invitamos a leer este artículo discutiendo algunas de las creencias más extendidas sobre la marihuana y quienes la consumen.

Ahora hemos elaborado una lista de propuestas elementales sobre las que consideramos que podemos empezar a construir un código ético para los fumadores de marihuana. Siguiendo estos lineamientos podemos demostrar nuestra preocupación por no causar daño al otro, entendiendo el “daño” como un término muy amplio que no necesariamente implica una agresión física, sino también una irrupción en el espacio personal y hasta un reto a las creencias individuales. Te hacemos la invitación a que consideres estas propuestas, a que las pongas en práctica en tu cotidianidad, y a que las compartas con otros, para comenzar a cambiar, persona a persona, la imagen negativa que la mayor parte de la sociedad tiene respecto a la marihuana y a quienes la disfrutamos:

° Elige el lugar y el momento adecuado para fumar. Además de que es ilegal fumar en espacios públicos, recuerda que la Ley General de Salud contempla sanciones especialmente graves para quienes fuman cerca de escuelas y otros lugares donde se pueda estar en contacto con menores de edad. Si vas a fumar en tu casa, asegúrate de que el humo no va a molestar a tus vecinos o a personas que no la consuman, especialmente niños. Nosotros no recomendamos salir con marihuana a la calle, pero si lo haces, recuerda que en México tienes derecho a portar hasta 5 gramos, pero no a fumártelos en la vía pública o en un parque. Por si acaso, consulta nuestra guía: ¿Qué hacer si te detienen con marihuana en México?

° No proporciones marihuana a menores de edad. Esto es particularmente castigado por la ley, y es irresponsable y poco ético. Si bien en la práctica hay muchos menores de 18 años que consumen cannabis, te invitamos a que no seas tú el que se las provea. En LegalizaColima hemos tenido esta discusión, y llegamos al consenso de que no estamos de acuerdo con que los menores de edad tengan acceso a la marihuana. Creemos que el consumo de la planta no es compatible con los cambios fisiológicos y psicológicos que se viven en la adolescencia, y en tanto no se revise la ley, basándose en argumentos científicos y en una discusión amplia, defenderemos los términos de ésta en lo que respecta a los menores de edad.

° No fumes antes de conducir un auto u operar maquinaria delicada. La marihuana provoca una reducción temporal en las capacidades psicomotoras, y por muy hábil que te sientas, el hecho es que tu capacidad de reacción y de atención van a disminuir cuando te encuentres bajo los efectos de la cannabis. Manejar un auto u operar maquinaria en estas condiciones representa un riesgo no solo para ti, sino para otras personas a tu alrededor. Sé responsable y, del mismo modo que se hace con el alcohol, evita consumir marihuana si sabes que luego tendrás que conducir o trabajar con aparatos que requieran tu concentración total.

° No obligues a nadie a fumar. Mucha gente se inicia en el consumo de drogas como el tabaco y el alcohol por la presión social, no por un verdadero interés personal. No hagamos lo mismo con la marihuana. Respeta el derecho de los demás a decir “no”, y no pongas a nadie en una circunstancia incómoda en la que se sienta obligado a fumar porque los demás ejercen una presión para hacerlo. La marihuana no es para todo el mundo, y cada persona tiene derecho a decidir libremente qué sustancias ingiere (o no).

Estas son las ideas básicas, y a partir de aquí se pueden desprender otras propuestas. Te invitamos a que compartas tus propios planteamientos sobre este tema con nosotros a través de la sección de comentarios, y a que enriquezcamos juntos esta propuesta de código ético. Y sobre todo, te pedimos que nos ayudes a compartirlas con otras personas que fuman cannabis, para iniciar así un cambio más amplio en las actitudes de la comunidad cannábica. Recuerda: no se trata de retar agresivamente al resto de la sociedad y restregarle en la cara el hecho de que nos gusta fumar; se trata de aprender a convivir sanamente, sin dañar a los demás y respetando los derechos del otro, para exigir nosotros que nos respeten y que nos dejen disfrutar tranquilos de la marihuana porque, al final de cuentas, nuestra intención no es causarle inconvenientes a nadie, sino potenciar el gozo de nuestra propia vida a través de las bondades que nos otorga esta planta milenaria.

 

 

Imagen: Rafael Reverte, en DeviantArt (rafaelreverte.deviantart.com)

There are no comments yet, add one below.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Captcha (resolver para verificación) * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.