Mitos, verdades y discusiones sobre la marihuana y sus usuarios

 

Uno de los principales impedimentos para le legalización de la marihuana es la falta de conocimiento que existe en el público en general sobre esta planta. En México, históricamente, se le han atribuido características malignas y hay mucha desinformación sobre sus verdaderos efectos y sobre las ventajas que tiene su uso a nivel médico, industrial y recreativo. Para muchas personas, fumar marihuana es sinónimo de ser un criminal, y hay quienes no hacen distinción entre esta planta y otras sustancias que son verdaderamente dañinas físicamente y que generan conductas antisociales, como el alcohol o la cocaína.

Por eso, hicimos una lista de algunas creencias comunes sobre la cannabis que han contribuido a su mala imagen, para discutir qué tanto hay de verdad en ellas. No es una lista total, por supuesto, ni tampoco tiene la verdad absoluta, pero sí hay un esfuerzo de investigación y de compartir la información en este ejercicio.

-Cuando una persona fuma marihuana, se pone violenta. Quizá esta es una de las imágenes más fantasiosas (y hasta chistosas) sobre la marihuana. Cualquiera que haya fumado sabe que uno de los síntomas de la intoxicación es la placidez, y que los impulsos violentos están muy lejos del cuadro de reacciones que se tienen con la cannabis. Que haya personas violentas per se que además fuman marihuana, es cierto (del mismo modo que las hay alcohólicas, etc.), pero la planta en sí no tiene entre sus efectos el de generar belicosidad o animosidad.

-La marihuana se almacena en el cuerpo y su efecto puede durar hasta un mes. Esta es una mentira cobijada por una verdad que los Centros de Integración Juvenil difunden descaradamente. Si bien el cuerpo puede tomar semanas para eliminar todos los canabinoides cuando uno fuma, esto no quiere decir que el efecto continúe por días o semanas. Eso es totalmente absurdo. El efecto de la marihuana fumada dura unas 2 horas, el de la marihuana ingerida hasta 8 horas, y después de eso el cerebro regresa a su estado previo, con algunas nuevas ideas, ciertamente, pero ya sin el efecto embriagador, de la planta, efecto que cesa, aún cuando el cuerpo siga deshaciéndose poco a poco de los canabinoides que se almacenaron en el tejido graso.

-Todos los que fuman marihuana son malvivientes. Además de que es una manifestación del clasismo, deporte nacional, esta afirmación comete el típico error de la generalización. Sería como decir que todos los que toman alcohol son teporochos. Las personas que no fuman cannabis se sorprenderían de saber cuántos de quienes ven en televisión, educan a sus hijos o gobiernan su ciudad o estado, son consumidores de marihuana (y otras drogas, a veces desafortunadamente). Hay fumadores de marihuana que viven en mansiones y despachan en oficinas en el piso superior del edificio, del mismo modo que hay quienes fuman en un terreno baldío sin tener qué comer después.

Más allá del clasismo y las suposiciones, resulta interesante ver datos duros sobre el tema. En la Ciudad de México, una encuesta realizada por el Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas y presentada por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, encontró que 7 de cada 10 personas que fuman marihuana en esta ciudad tienen trabajo y el 54% tiene licenciatura. El término medio de estudios de la población encuestada (y consumidora) es de 10.5 años, superior al promedio de la población en general. Aunque todavía son escasos este tipo de estudios, es interesante que poco a poco se vaya arrojando luz sobre el verdadero perfil de los consumidores de cannabis, que es muy distinto al que imaginan las personas que se oponen a su legalización.

-La marihuana te vuelve estéril/impotente. Este es un mito para el que se citan supuestos estudios hechos en los 70 sobre la cuenta de espermatozoides en el semen de los fumadores, los cuales estudios han sido ampliamente desacreditados, lo que no impide que se sigan citando como “prueba”. Por otra parte, a diferencia del alcohol, la cannabis no está relacionada con la disfunción eréctil, y quien haya fumado marihuana sabe que uno de los efectos de la planta tiene que ver, precisamente, con la percepción y manifestación de lo sensual.

-La marihuana causa 3 veces más daño que el tabaco. Esto es muy relativo. Para empezar, la marihuana no contiene nicotina ni sustancias que sean adictivas desde el punto de vista biológico. Sin embargo, fumar marihuana es, a fin de cuentas, meter humo caliente al aparato respiratorio, y eso definitivamente no es bueno, aunque también hay que decir que un adicto al cigarro puede muy tranquilamente fumarse una cajetilla en un día, mientras que una persona que fuma marihuana no fuma tales cantidades (claro, siempre hay casos excepcionales). En este sentido, quien fuma marihuana en realidad mete menos humo a sus pulmones, y dependiendo de sus hábitos personales (y el uso de vaporizadores o bongs, por ejemplo), el daño al organismo puede ser más limitado que el de un fumador de tabaco. Lo que sí es una ventaja de la marihuana sobre el tabaco es que ésta no es adictiva en lo físico. Puede serlo en lo psicológico en individuos con cierta personalidad y determinadas propensiones, pero no existe una reacción física en el cuerpo como la hay con la nicotina, la cocaína u otras sustancias más peligrosas.

-Murió de sobredosis de marihuana. Es técnicamente imposible tener una sobredosis de marihuana, a diferencia del alcohol. Una persona tendría que fumar entre 20,000 y 40,000 cigarrillos de hierba, de un tirón, para morir por sobredosis. En este caso, cuando una persona fuma en exceso, pierde coordinación, pierde el deseo de estar en posición erguida, se le entorpecen los sentidos, y eventualmente termina quedándose dormida, y es todo. No existe un solo caso de sobredosis de marihuana registrado en la historia, al contrario de lo que sucede con drogas legales, como el alcohol y el tabaco.

-Empiezan con marihuana, seguro terminan con heroína. Este es un tema espinoso y sobre el que hay mucha discusión. ¿Es un efecto inherente de la marihuana el llevarte obligatoriamente a probar otras sustancias? Definitivamente no. Pero, ¿es verdad que muchos de quienes consumen drogas duras tuvieron su primer contacto con las sustancias ilegales a través de la marihuana? Muchas veces sí.

El fumar marihuana acerca a una persona a círculos en los que, además de esta planta, circulan otras sustancias ilegales. Gracias a esta cercanía, alguien que de por sí tenga una personalidad adictiva puede decidir probar (y, en su caso, engancharse con) otras sustancias; del mismo modo, muchas personas que no tienen interés, deciden no probarlas, aunque sean accesibles. Es decir, se trata de una cuestión de decisión personal y de entorno. Si la marihuana fuera legal, por ejemplo, una persona no tendría que acercarse a un distribuidor ilegal para comprarla, y no tendría esa posibilidad de engancharse con otra sustancia. Este es precisamente uno de los razonamientos que presentó el presidente de Uruguay, José Mujica, al Congreso cuando sometió a votación la legalización de la marihuana: si una persona ya no tiene que ir con un dealer, le cortan al crimen la posibilidad de que sus otras drogas lleguen a ese público, y atacan el tráfico de pasta base, que es el principal problema de drogas duras que tiene este país.

Por otra parte, hay una cosa cierta: la marihuana te abre una puerta en el cerebro a percepciones más elaboradas, a sensaciones muy placenteras y a experiencias sensuales y sensoriales muy gratificantes. No es de extrañar que haya quienes busquen, en otras sustancias, revivir o extender estas experiencias. En este sentido, la marihuana sí puede ser el camino hacia otras drogas. Ojo, decimos “puede ser”, porque en la práctica no todas las personas que fuman marihuana también consumen otras drogas. Lo hacen quienes deciden hacerlo. La planta, per se, no tiene ese efecto biológico.

Se habla entonces de la marihuana como una “droga-puente”. Diríamos que no hay una verdad absoluta al respecto, pero sí algunos hechos concretos: no todas las personas que fuman marihuana consumen también otras sustancias; si la marihuana fuera legal, se aleja al usuario de la posibilidad de adquirir otras drogas; y alguien con una personalidad adictiva va a engancharse a la marihuana, a la heroína, al internet, a las apuestas, al porno o a tronar bolitas de aire en plásticos de empacar, pero es una cuestión de personalidad, no es una cuestión que tenga que ver con la planta.

Finalmente, una pregunta abierta: ¿por qué no se culpa al alcohol de ser la “droga-puente”? ¿Cuántas de las personas que consumen cocaína u otras drogas, incluyendo la marihuana, empezaron tomando alcohol o fumando tabaco, que son drogas legales?

-Si fumas marihuana, te vuelves un inútil porque ya no quieres hacer nada. Esto, una vez más, es muy relativo, y depende de la persona y sus circunstancias. Para algunas personas, la placidez que ofrece la marihuana resulta tan agradable, que el “viaje” se le va en disfrutar de las sensaciones y prefiere estar acostado o en reposo en vez de aprovechar la oleada creativa para hacer cosas productivas.

Ese es el caso de algunas personas. Sin embargo, en otras ocurre el efecto opuesto: muchos artistas se ponen mucho más creativos y productivos cuando fuman marihuana, y hay miles de casos de pintores, músicos, escultores, etc, que usan la marihuana para inspirarse y crear. Depende, al final, de la personalidad de cada quien, y de las condiciones en que se encuentre en ese momento. Generalizando, diríamos que es un mito el decir que un fumador de cannabis es automáticamente una persona improductiva. Hay para quienes fumar es el combustible para la creación, y puede compaginar perfectamente el disfrute del placer con el trabajo, y al menos podríamos decir que ese el caso de toda la gente que integra LegalizaColima.org, donde todos tenemos un trabajo “formal” en empresas e instituciones públicas y privadas, tenemos familias, algunos de nosotros tenemos hijos, y el hecho de fumar marihuana no nos ha convertido en inútiles o en miembros nocivos para la sociedad.

En fin, como estas, hay muchas otras creencias alrededor de la marihuana que necesitan ser discutidas públicamente y desmitificadas. Gran parte de la resistencia que buena parte de la población tiene hacia la legalización de la cannabis tiene que ver con estas ideas arraigadas sobre lo maligno que es la planta, cuando en realidad mucho de esto no tiene sustento, o se trata de cuestiones relativas y que dependen de cada persona. Como decíamos, esta no fue una lista exhaustiva o total, pero creemos que puede ser un buen inicio para la discusión. Si conoces a alguien que, como mi vecino, tiene ideas muy firmes sobre lo terrible que es la marihuana, compártele este artículo, y vamos cambiando mentalidades, una persona a la vez.

 

One Comment

  1. Muy buena y excelente página para el estado de Colima, jamas e probado la marihuana pero en mi punto de vista es un planta muy interesante en el anvito de la cultura popular del mundo, tengo una mente abierta para este tipo de inciativas, que en vez de prohibirla se deberían destinar recursos para su estudio, es una planta con grandes incógnitas pero al finas inofensiva, me encantaría ser parte de este proyecto de la legalización, por mi parte compartire y are saber de esta pagina a mis conocidos para que mucha gente se enteré de este tipo de proyectos innovadores, por mi parte GRACIAS

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Captcha (resolver para verificación) * Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.